
Recuerdo las calles,
en aquel barrio
que fue mi cuna
donde aprendi el abecedario
Recuerdo a mi madre
sonrisa seria
oliendo a trabajo
oliendo a sangre
Dias festivos recuerdo
para nosotros los regalos
un abrazo y un beso
El olor matutino
de la hora postrera
anunciaba en los ojos
sueños de seda.
Y la continuidad de los dias
estampando esa imagen
de los años dichosos
creyendo estar viva
Sigo dando mi ofrenda
para el mundo doy rosas
y dejo las espinas
para mi callada melancolia
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